HOY QUERIA VERTE
A veces la vida nos depara vida, otras veces, la muerte es el camino más fácil.
Hoy es uno de esos días, plomizo, mas por la pesadez que por el color, ¿notáis en el ambiente cuando un día es muy pesado?
Yo si, parece cargado de electricidad estática una insoportable presión silenciosa te llena todo por dentro haciendo que todo fluya hacia el exterior, cualquier fluido corporal parece querer salir, sometiendo tu cuerpo agónico, reduciéndolo a la mas básica de tus innumerables personalidades.
Si pudieras contemplarte en un espejo, verías tu cuerpo convertido en un ser primitivo y salvaje, distante de cualquier raciocinio y pensamiento lógico, inteligente.
Nada hay que se parezca dentro de tu vida, ordenada, metódica y rutinaria excepto un zoológico, una sensación de animal salvaje sometido y capturado, encerrado entre rejas, añorando, eternamente en sus ojos, la sabana perdida, la tierra libre, correr bajo el sol hasta no poder dar un paso más y tumbarte, a la espera del león, acechando cualquier ruido, recuperando el aliento, bufando por el hocico levantando nubes de tierra seca y pajizas briznas de hierba, presto a salir lanzado, corriendo sin parar en un mar de hierba alta hasta cubrir todo el horizonte.
No pareces necesitar mas para ser feliz.
Como animal herido, preso el cuerpo, presa el alma, contemplo este atardecer plomizo desde mi jaula y se que voy a morir.
Me ha encantado tu artículo, Alberto. Íntimo y sencillo, realista y creativo.
ResponderEliminar